
Biografía:
Christian Proaño (1978) es un artista interdisciplinar quiteño. Bachiller en Artes Plásticas por el Colegio de Artes Plásticas de la Universidad Central del Ecuador, en Quito; Licenciado en Artes Sonoras por la Universidad de Middlesex en Londres y Magíster en Antropología Visual por la Flacso en Quito, su práctica transita entre la intervención en el paisaje sonoro y espacio publico, el dibujo y la escultura y el trabajo colaborativo e interactivo. Ha expuesto su trabajo visual en varias galerías y museos del país y del extranjero, ha presentado su trabajo sonoro en festivales y conciertos locales y regionales, y ha editado varios discos independientemente y con Buh Records del Perú. Tiene más de 10 años de experiencia en diseño de sonido para cine documental y radio. Co -fundador de la rED rUIDISTAS del Ecuador, colectivo independiente de intervención aleatoria en el paisaje sonoro que aglutina ruidistas de todo el país; y parte de redce, Red de Compositores del Ecuador, colectivos con los que ha co-gestionado y co-organizado festivales, encuentros, exposiciones y conciertos a nivel local. Tiene 7 años de experiencia en diversos espacios formales e informales de intercambio de saberes artísticos y sonoros con niños, adolescentes, jóvenes y adultos, desde escuelas comunitarias unidocentes a universidades y talleres autónomos. Sus temas de investigación académica y artística son el paisaje sonoro y la construcción social del ruido y el silencio, las nuevas tecnologías enfocadas al arte, y las pedagogías del arte.
Contactos:
Pág. Web o Blog: christianproano.hotglue.me
Facebook: Christian Proaño
Instagram: @christianproanio
Declaración de artista
Intervengo en el paisaje sonoro desde afuera y desde abajo. Vibro entre reproducir la vida y destruirlo todo. Uso metodologías del ruido para construir esculturas sociales en el espacio público y con mis bandas. Hago rituales para reconfigurar mis relaciones con las plantas y los animales.
Entrevista:
Guayungas Lab: ¿cómo fue tu niñez?
Fue un periodo extraño, raro, del que aun estoy desaprendiendo así como entendiendo mis profundidades. Siempre el niño raro de cualquier grupo de niños con los que compartía, yo leía libros y eso era rarísimo…tenía las piernas peludas y eso era raro hasta para mi mismo, me sabía gay desde niño y eso hacía que además me sienta malo y perverso. Siempre mis hermanos fueron mi equipo, y el abandono del padre fortaleció esa relación así como mi relación con mi madre. Los libros hacían volar mi imaginación, escapar a otras realidades, tal vez más felices que la mia propia. Amaba libros de aventuras, viajes, detectives…y dibujaba mucho a partir de esas fantasias.
GH:¿querías ser artista desde niño?
Sentía que ser artista era la única opción que me quedaba en donde podría ser feliz sin dejar de ser raro. Por un momento fantasee con la idea de ser arquitecto, urbanista, luego entendí que la arquitectura era solo una de las ramas del arte, y yo soñé entonces con ser un artista total, como los artistas renacentistas, un dibujante, escultor, músico, literato, arquitecto…claro que ese es un sueño infantil que poco a poco fui desechando al enfrentarme a mis propios talentos en cada rama.
GH:¿En qué momento o circunstancia te diste cuenta que podrías ser artista?
Cuando leía yo sentía que también podría yo mismo construir esos otros mundos. Igual al dibujar, sentía que lo que hacía era construir otros mundos. No recuerdo el momento exacto pero fue a edad temprana que alcancé a vislumbrar ese poder en el arte, ese poder de convertirse en alternativa y alfombra mágica.
GH: ¿Cómo fue tu formación y desarrollo artístico?
Mi papá hubiera querido que sea boxeador…pero mi mamá siempre me vio dibujando así que siempre me apoyó comprándome materiales. Luego como a los 10 años entré al Centro de Formación Artística de la Casa de la Cultura, luego al taller del CHPalacios y enseguida al Colegio de Artes Plásticas de la Universidad Central. En el Colegio ya me sentía artista jaja, y luego gané una beca para ir a hacer el Bachillerato Internacional en un internado en USA donde me dieron un taller por dos años a que trabajase en una exposición y fue el paraíso. Luego logré ir a Londres a estudiar la licenciatura en Artes Sonoras. Y a partir de eso siempre he seguido formándome con talleres de artistas como Oscar García, Rocío Becerril, Mauricio Bejarano, Pascal de Neufville o Lucho Pelucho.
GH: ¿Cual fue tu primera presentación, cual fue la última?
A los 13 años participé en mi primera exposición en la Galería Exedra en Quito y vendí mi primer grabado. Hace un mes hice mi última publicación en la sección virtual de Qgalería.
GH: ¿cuál piensas que debe ser en este momento la función del arte?
Si tomamos en cuenta la actual situación a la que nos ha empujado la pandemia, aunque esto ya pensaba antes, siempre que creído que el arte canaliza energías y emociones tanto personales e individuales como colectivas, y que por eso es parte de la economía del cuidado. El arte puede ayudar a sanar y mantener vivas memorias, y también puede provocar cambios y romper paradigmas y tradiciones, y ambas maneras de usarlo me atraen.
GH: ¿Qué te impulsa a dedicarte a la práctica artística?
Creo en el arte como una plataforma desde la que puedo incursionar en todos los campos del conocimiento y que me permite absorber y desovar de una manera muy personal. Así mismo creo en el arte como una forma de administración social de las energías y los sentidos, y como tal creo en su utilidad para el ser humano por lo que considero hacer algo útil para la sociedad humana.
GH: ¿Qué crees que puede mejorarse en el Sistema del arte?
Creo que las instituciones como el Museo, el Concierto, el Festival, la Galería, deben despatriarcalizarce, desespectaculizarce, desindustrializarce e incluso desprofesionalizarce para ser capaces de proporcionar otros modelos de gestión y de mediación. Pasar a ser un Sistema Arte/Cultura más que sólo un Sistema del Arte.
GH: ¿Cuáles son los temas de tu trabajo sonoro?
Por un lado el ruido como forma de organización social basado en la diversidad y la resolución de conflictos; por otro el trabajo con no profesionales del arte y con amplificación mínima; por último el ritual individual y colectivo de construcción de espacios y tiempos, escultura social.
GH: ¿Cuál es tu compromiso, como artista, contigo mismo y con la sociedad?
Ser una buena persona: no explotar ni a otras personas ni a la naturaleza; distribuir equitativa y horizontalmente los capitales; combatir la acumulación individual de saber y poder. Ser solidario.
GH: ¿Algún proyecto, pendiente, que te gustaría realizar, ¿qué viene para 2021?
Mi plan es sobrevivir la pandemia y producir desde Las Puertas, mi casa y propiedad en Mindo, sobre todo a través del Cubo Verde: Galería Virtual de Arte y Residencia. Tratar de reproducir en Mindo las condiciones de producción necesarias para seguir creando.
GH: Danos el nombre de al menos tres artistas ecuatorianos a los que admiras y tus razones.
Admiro a Araceli Gilbert, por su tenacidad desde la exclusión y su legado. A Mesías Maiguashca por su corazón curioso y eternamente joven y los lenguajes que nos hereda. Luigi Stornaiolo por su obra, que me ha impresionado desde niño.
GH: Defínete mediante hashtags.
#ruido #Quito #loops #dibujo